Vicente López, 1987

Wanda Nara fue modelo desde los tres años de edad. Fueron, según ella, sus padres los artífices de su temprano debut en la pasarela. Comenzó siendo una modelo infantil.
Durante su adolescencia se trasladó a desfiles profesionales. Debutó en teatro como actriz y vedette en la temporada de verano 2005/2006, en la obra Humor en Custodia, junto a Beatriz Salomón, el Pato Galván y Gabriela Mandato.
A fines de febrero de 2006 saltó a la fama tras rumores de un romance de pocos días con Diego Armando Maradona que ella misma confirmó, aunque el futbolista lo haya negado. Es conocida por ser una modelo que supuestamente era virgen, ya que a principios de mayo del 2007 ella confeso que se había desvirgado con su novio cuando fue entrevistada por Susana Gimenez, Revista Hombre y Jorge Guinzburg.

En la temporada de verano 2006/2007 también estuvo en teatro. En 2007 se especulaba que ingrese a la casa de Gran Hermano 2007 Famosos, que comenzó a emitirse el 13 de mayo de ese año, pero al final ella firmó con otro reality show, Patinando con las estrellas.
Lo que todos quieren saber, ¿seguís siendo virgen?
- ¡No! Hace un año estaba de novia con Daniel, una historia larga. Pero él ya no me aguantaba más, estaba cansado de esperar. Y bue... en el verano vino un día a Mar del Plata y nos reencontramos.
- ¡Qué reencuentro!
- Sí. Él es más grande, tiene 35 años, o sea 15 más que yo... No sé si es mi novio, estamos ahí, juntos. Él estaba enojado por un montón de cosas que se decían, como las que me relacionaban con otros hombres. Es difícil estar en pareja con alguien que no es del medio, no es fácil que te entiendan ¡Y menos aguantar mi condición sexual! Daniel ya no podía esperar más. No sé si habrá estado con otras chicas. Él me dice que no, porque cuando estás enamorado podés aguantar.
- ¿Y cómo te fue?

- Bien, re lindo. Estuvimos en la playa, en Mar del Plata. La primera vez no te gusta mucho pero nosotros teníamos mucha piel. Nos agarrábamos y explotábamos. Fue concretar algo que se venía esperando. Pasa que se generan tantas expectativas con la primera vez que...
- ¿Qué?
- Es como que un poco duele y entonces después te quedás como que no te gusta tanto. Pero la verdad es que si lo hacés con alguien que amás, como me pasó a mí, es re lindo. Siempre tuve en la cabeza tener relaciones después de casarme. Pero bueno, me pasó con alguien con quien en su momento pensé en casarme y viví con él.
- ¿Y después de la primera vez fueron mejorando? ¿Ya no dolió?

- ¡Sí, mucho mejor! Lo importante es tener piel. Lo que me pasa a mí es que no puedo darle ni un beso a alguien que no tengo piel. Me da asco. No me podría acostar con alguien con el que no tenga un sentimiento. Tenés que ser muy gato para eso.
- ¿Y cómo te portaste con él?
- Muuuyy bien. Las cosas se dejaron llevar. Estando enamorada siempre pensé que no iba a tener límites. La pareja tiene que darte lo que necesitás para no buscarlo afuera. Soy súper celosa y cuando estamos lejos me hago la cabeza todo el tiempo, pensando que si no está conmigo se debe acostar con otra mina. Pero bueno, hoy si me caliento con alguien es con él. Pero el hombre es diferente. Igual él está enamorado...
- Y sí, con lo que te esperó...
- Sí, enamorado o muy caliente, no sé (risas). La verdad que me re quiere y me aguanta. Soy muy pendeja, tengo apenas 20 años. Imaginate. Lo volví loco. Soy una nena con un tipo grande.
- O sea que te fue mostró el camino.
- No tanto. Estuvo bien. Me dejó ir a mi sola. Tiene mucha experiencia, estuvo con muchas mujeres. Me dijo que por ser mi primera vez soy la mejor mina con la que se acostó.
- ¿Te disfrazaste de colegiala?

- No, todavía no. Pero hay tiempo. Hace un año y medio que terminé el secundario... ¡Todavía soy una colegiala! Es más, debo materias y me tengo que presentar en el colegio de monjas.
- ¿Y con él cuántas materias debés?
- Tengo una materia pendiente, que la voy a rendir.
- ¡Una sola! ¿¡Cuál!?
- (risas) ¡No me preguntes tanto! Te puedo decir que es mano a mano. No necesitamos un tercero. La fantasía de sumar una persona en la mujer es una cuestión de la cabeza. Y no porque corra riesgo de que elija a otra, eh.
- Estás muy segura.
- Es más, no creo que le guste otra mina. Ojalá ya no esté con otro hombre. Pero me atrevo a decir que, si no es así, la persona que se acueste conmigo jamás se va a olvidar de mí. Te puedo asegurar que mi novio ahora me ama veinte veces más que antes (se ríe pícara).
- ¿Por qué? ¿Qué es lo que mejor hacés?
- Todo. Con la boca soy perfecta. Y dicho por él que es un tipo grande que sabe. Soy muy buena. Mi boca grande no es en vano. Hablo y digo muchas boludeces pero con lo que hago con mi boca no necesito decirle más nada.
- ¿Qué puntaje te puso?
- ¡Un 20! Re bien. No me creía que era virgen. Decía: "No puede ser".
- ¿Fue como te lo imaginabas?
- No, es más de lo que me imaginaba. ¡Si hubiese sabido no habría esperado tanto! Capaz que me vuelvo viciosa con él. Ahora creo que el sexo es muy importante en una pareja. Es el 90 por ciento... Me zarpé mucho, ¿no? Parece que me la paso todo el día dándole (risas).
- ¿Hay algo que no harías?
- No estaría con más de uno. Si él me lo pide creo que es porque yo no le doy todo y entonces él necesitaría irse con otra persona. A mi nunca se me ocurriría sumar a alguien. Por lo menos por ahora. Recién empiezo. No puedo hacer todo ahora.
- ¿Alguna posición preferida?
- Somos los dos muy dominantes así que es una lucha constante. ¡Nos matamos!
- ¿Te gusta que sea más grande?
- Sí. No estaría con alguien chico. Para pendeja estoy yo, y no soy nada pendeja en la cama. Siempre estaría con alguien más maduro, con experiencia y con la cabeza abierta. Igual soy una nena para algunas cosas, porque para el Día del Niño y para Reyes me siguen regalando cosas.
- ¿Y a él le regalaste todo?
- ¡Sí! Y siempre va a ser así. Mientras esté conmigo le voy a dar todo lo que quiera.
- ¿Y en el oral? ¿Tragás o escupís?
- Hago todo lo que le gusta a la persona que está conmigo en la cama. En la fantasía del hombre le gusta que la mujer trague... ¡Todo! (risas) ¡Basta! ¡En serio, no me preguntes más!
- Ya que estamos, contame algo más sobre tus habilidades...
- A veces me pongo en el lugar del hombre y me parece que el hombre tiene que hacer lo mismo con la mujer para ir descubriéndose.
- ¿Qué te gusta?
- Soy muy caprichosa. Parezco hija única aunque no lo soy. Me gusta que me pongan límites y que en la cama él también sea dominante. Si no me aburriría y lo dejaría. Tiene que tener una personalidad muy fuerte para estar conmigo.
- O sea que el control lo tiene un rato cada uno...
- Mmm... generalmente tiene que terminar ganándome un poquito él para que a mí me siga ratoneando. Porque si ya lo gané, ya está, a otra cosa mariposa. El me sabe buscar la vuelta y actuar como yo necesito. Con él no me da asco nada.